24 de noviembre de 2010

SOBRE VIVIR

Desde hace días  que quiero sentarme a escribir pero no lo lograba. Había algo que me lo impedía. Me he dado cuenta que es un poco de pánico escénico,  y una mezcla entre pensar que de repente no voy a poder decir nada valioso o simple angustia por saber que no sólo estoy escribiendo para mi.

Ayer veía en la noche a mi hijo entrar en pánico por un examen, no porque no hubiera estudiado sino por el miedo a no hacerlo bien. Hace varios días, sucedía lo mismo con  el día del deporte y el consabido  pánico a si le iba a ir bien o a ir mal. A las dos situaciones le respondí lo mismo, ten confianza en ti y en lo que sabes y da lo mejor que puedes. No sólo se trata de ganar sino de divertirse. Espero de corazón que esos dos consejos le sirvan a él y que mis palabras le den la seguridad que necesita.

Creo que no soy la única por ahí,  que todos los días me enfrento a estos pequeños retos que significan vivir.  Da miedo no ser lo suficientemente bueno en algo, da miedo enfrentarnos al hecho que queramos hacer algo y de repente nos demos con la cruda verdad en la cara de saber que no fuimos lo suficientemente hábiles ni talentosos para desempeñarnos a la altura de nuestras propias expectativas.

En el colegio nunca fui  una gran deportista y varias de mis amigas son testigos de excepción al respecto. Igual, en las competencias interhouses de natación del colegio,  yo era el comodín para las carreras de estilo mariposa,  no por mi habilidad sino sólo para que no nos ganaran por walkover y así evitar que descalificaran al house. Esto a pesar de la vergüenza que me implicaba llegar invariablemente de última en la competencia.
Creo que a la Miss Sarita mi vergüenza y mi pánico poco le interesaban, con tal de darle al house una oportunidad de llevarse la copa.

Pero en otro caso, ¿cómo manejar esta misma situación cuando no nos da miedo, y de repente nos encontramos con la cruda realidad de nuestras propias limitaciones?
¿Qué  hubiera pasado si yo hubiera amado nadar mariposa por encima de todo,  a pesar de no saberlo hacer y de no tener mucha habilidad para hacerlo? ¿Podría contarlo acá con tanta tranquilidad?
El otro día escuchaba una historia de alguien cuyo hijo quería jugar rugby con todo su corazón.
El papá al ponerse a practicar con él se dio cuenta que el niño carecía completamente de habilidad para este deporte. ¿Qué hacer en ese caso? ¿ Lo desmotivamos a jugar, o en el caso contrario lo apoyamos a pesar de exponerlo al fracaso y a la burla de todos sus amigos?
Al escuchar la historia, quienes estábamos presentes llegamos a la conclusión que es una situación muy difícil y creo que ninguno supo dar ni darse una respuesta tranquilizadora si un caso similar surgiera con uno de nuestros hijos.

Coincidentemente ayer me topé con un maravilloso artículo donde encontré una respuesta  exactamente a eso.  El autor, Tony Schwartz,  plantea que cualquiera, y con esto quiere decir TODOS, podemos ser excelentes en cualquier campo sólo empujándonos permanentemente por encima de nuestra zona de confort, para que podamos llegar a alcanzar los resultados que esperamos.*
Por supuesto el artículo me encantó y me dio pie a apoyar mi modesta opinión : si uno de nuestros hijos no es lo suficientemente bueno en algo pero lo desea hacer con todo su corazón,  hay que evitar caer en la trampa de transmitirle nuestro propio pánico escénico o nuestras ansiedades y miedos de infancia, adolescencia y adultez. Es mejor ayudarlo a que descubra que para hacer  bien lo que realmente le gusta, la única manera es con mucho esfuerzo.

Hoy me doy cuenta que llevo  aplazando sin pensarlo eventos simples como ir a la comisaría a poner una denuncia, únicamente porque me produce una ansiedad horrible.  Este hecho no requiere talento, solo que al generarme ansiedad prefiero no enfrentarlo. Mi excesivo auto-exigente ego, no resiste la ansiedad y prefiere esconderse a enfrentar. Reminiscencias del olor a cloro.
Así es que hoy decidí seguir a mi instinto y no a mi ego, y escribir a sabiendas que algunos de ustedes me van a leer y quien sabe si de repente termino de escribir y me voy corriendo a la comisaría.

* HARVARD BUSINESS REVIEW:
http://blogs.hbr.org/schwartz/2010/08/six-keys-to-being-excellent-at.html

4 comentarios:

  1. Hola!
    Haber hablado con varias personas de diferentes edades y profesiones en Nueva York esta semana, me ha hecho darme cuenta que TODOS estamos en una lucha. No solo la de supervivencia financiera, sino la de conquistar nuestros miedos.

    Leo tu artículo y te puedo decir que no eres la única. Y me encanta ver que te mandaste a publicar y a decirle al mundo: Aquí estoy!

    Congrats! & Keep Going :D

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  2. en el colegio hay una alumna ya grande, que hace unos años se le invitó equivocadamente a formar parte de un club de matemáticas y a prepararse para un concurso. cuando el profesor encargado del club la vio llegar el primer día, se quedó desconcertado y pensó "ahora qué hago con esta niña?" (en otras palabras era una taba). al comntárselo a la directora, la directora aceptó que se habían equivocado pero que ni modo, que no le íbamos a decir que se salga y que seguiría en el club;que habría que ayudarla lo mejor que se podía. la niña se la pasó tres años más en el club, concursando cada año y volviéndose cada vez mejor matemática. jamás se enteró que no debió ser convocada. ahora en una MUY buena alumna de matemáticas, no por un talento natural, sino por la motivación-para trabajar y esforzarte-que genera tener a alguien que crea en tí. es un historia que siempre compartimos todos los profes, porque nos dio a todos una gran lección.

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  3. Exlente Juani!
    Totalmente de acuerdo contigo. Muchas veces no queremos exponer a nuestros hijos pero la verdad es que apoyandolos y motivandolos a esforzarse es la mejor enseñanza que puedan tener.
    Muchos exitos para ti y sigue deleitandonos con tus posts.
    Fabiola

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  4. Totalmente identificada, pero a los chicos hay que dejarlos....Uno quisieran que no sufran pero ellos deben de enfrentar sus temores, sus discapacidades o logros y apoyarlos esa es nuestra misión.
    Lindo Juanita!!

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